Domina tu cuerpo

Domina tu cuerpo

La primera llave de la meditación, comienza por relajar el cuerpo.

Es asombroso lo fácil, y lo fascinante que puede llegar a ser esta experiencia, y es de por sí, un ejercicio que te hará reposar, y te revitalizará de una forma que no has experimentado hasta ahora.

Como en todo, la máxima de “la práctica hace al maestro” es vital para conseguirlo, sin embargo, con esta sencilla práctica que se relata a continuación, vas a comenzar a experimentar el arte de la relajación:

Una práctica sencilla de relajación

Esta práctica, es como ya se ha dicho, para comenzar, si te gusta y quieres profundizar, te invitamos a que explores el portal, el apartado dedicado al cuerpo, y continúes probando las técnicas del apartado técnicas.

1.- PREPARACIÓN

Túmbate en un sitio en el que sepas que no te van a molestar, en la medida de lo posible, desconecta móvil, aléjate de ruidos, y hazlo con ropa cómoda, aflojando todo lo que te pueda llegar a incomodar; cinturón, zapatos, reloj, etc.

2.- AMBIENTE

No es imprescindible tener el ambiente perfecto, pero si puede ser una ayuda, sobretodo al principio, de lo que se dice a continuación, haz lo que te guste más, con lo que sientas que vas a poder hacer mejor la práctica:

  • Luz tenue
  • Puedes aromatizar la estancia con una barra de incienso que te guste
  • Si te gusta la música clásica, o la música especial para relajación, y no corres mucho riesgo de dejarte llevar y dormirte, puedes poner lo que te guste, a nivel bajo.

3.- POSTURA

Para comenzar, sin duda, que lo mejor es comenzar con una postura sencilla, tumbado, con las piernas lijeramente separadas, los brazos descansando a los lados del cuerpo, y las palmas de las manos en contacto con la superficie donde estés. Lo importante, es que estés lo suficientemente cómodo para que puedas mantener esa misma posición durante toda la práctica.

4.- RELAJACIÓN

  • Haz tres respiraciones profundas. (esto ayuda a relajar mucho)
  • Con los ojos cerrados, y ya sin tensiones, céntrate en tu pié izquierdo. Visualízalo mentalmente, y siéntelo físicamente, obsérvalo mentalmente: su forma, sintiendo su peso, su contacto con el calcetín, o si no llevas, con el suelo, etc. y relájalo. cualquier tensión que tengas en el pié, disuélvela, relájalo.
  • Pasa a tu pantorrilla izquierda, y repite la operación. Visualízala mentalmente, y siéntela físicamente. localiza tensiones, y disuélvelas.
  • Pasa a la rodilla, al muslo, y cuando finalices, haz toda la pierna en conjunto.
  • Visualiza toda tu pierna izquierda mentalmente, y siéntela físicamente. Si queda alguna tensión, disuélvela.
  • Repite ahora estos pasos con tu pierna derecha, en el mismo orden; pié derecho, pantorrilla, rodilla, muslo y luego toda la pierna derecha.
  • Ahora, con la pelvis, zona abdominal, pecho, espalda baja, media, alta, hombros, y luego todo el tronco en su conjunto.
  • Ahora, el brazo izquierdo por este orden: hombro, biceps, triceps, codo antebrazo y mano. Visualizándolo mentalmente y sintiéndolo físicamente. Ahora, todo el brazo.
  • Repite la operación con el brazo derecho, en el mismo orden.
  • Ahora, visualiza y siente las dos piernas a la vez. Si quedasen tensiones, o se hubiesen originado nuevas, disuélvelas.
  • Ahora, visualiza todo tu tronco, si quedasen tensiones o se hubiesen originado nuevas, disuélvelas.
  • Haz lo mismo con tu cuello; visualízalo mentalmente, y siéntelo físicamente. relájalo disolviento las tensiones.
  • Pasa a tu cara, músculos faciales, frente, pómulos, mandíbulas (en las mandíbulas, suelen alojarse muchas tensiones, observa y ten paciencia para disolverlas todas)
  • Ve a tu cuero cabelludo y repite lo mismo.
  • Ahora, visualiza mentalmente y siente físicamente todo tu cuerpo.

Conclusión para dominar tu cuerpo

Si llegaste hasta aquí, enhorabuena.

Has aprendido mucho de tí, lo fácil que es alcanzar una relajación profunda, y el profundo bienestar que se experimenta. ve perfeccionándolo, y pasa a otras prácticas.





Meditación para calmar la mente