Fábula del Aviador y el Ratón

Fábula del Aviador y el Ratón

Esta historia, con un bonito trasfondo psicológico, se cuenta en referencia a un suceso real. Sea esto cierto o no, la verdad es que se extrae de ella una enseñanza. Queremos dedicarle este artículo del blog a un buen amigo, Jose Luis, quien seguramente nos pueda decir de la posible veracidad o no de la historia.

Cuentan que en la primera guerra mundial, los aviones, aunque ya eran increíblemente versátiles, además de imprescindibles en el desarrollo del conflicto bélico, eran máquinas de precisión realmente frágiles.

La historia que nos ocupa relata, como uno de estos aparatos, fue a parar a las manos de un hábil aviador. Tal como hubiese hecho este en otras tantas ocasiones, prepararon la incursión y despegaron rumbo a territorio enemigo.

Ya sobrevolando dicho terreno, y a punto de entrar en batalla, el aviador notó unos ruidos extraños en el motor de su aparato. Descubrió que tenía un enorme ratón, histérico, dentro del motor de su vehículo.

Las opciones parecían dibujar un negro horizonte para el piloto. Era sumamente fácil que el animal estropease u obstaculizase la maquinaria del delicado aparato. No podía aterrizar, no podía limpiar el motor, y tampoco dar la vuelta, dado que ya se vislumbraban las flotas de aviones enemigos como pequeñas rayas creciendo velozmente al encuentro de la incursión.

Entonces el piloto hizo algo extraño. Aferrándose a su máscara, elevó el aparato todo lo que pudo. Su opción para resolver sus problemas, fué ascender. El roedor, ante la falta de oxigeno continuada, falleció, y el piloto descendió para auxiliar a su bando, ya en guerra activa con el enemigo.

¿Cuantas veces un problema nos cierra a la vez todas las opciones en la batalla de la vida? Quizás, podamos librarnos del mismo, ascendiendo…





Meditación para calmar la mente