Suelte sus etiquetas: Una práctica consciente

Actualizado el 28 julio, 2019 - 94 visualizaciones Suelte sus etiquetas: Una práctica consciente

Al crecer, ¿te llamaron el “genio sensible”? ¿El “rebelde”? ¿El “niño problema”? ¿El “buen tipo”? Me ha gustado especialmente lucir el personaje de “smart aleck”, que es sólo una de las muchas identidades con las que he caminado o con las que me he visto arrastrado a lo largo de los años. Algunos fueron autoimpuestos, otros me fueron regalados de aquí y de allá.

Las etiquetas van y vienen, y son increíblemente subjetivas. Por ejemplo, cuando una persona puede encontrarme “un buen oyente” o “amable”, otra puede etiquetarme como “controlador”, “impaciente” u “obsesivo”. Ya sea que los reconozcamos o no, todos nos movemos a través de nuestras vidas usando una mezcolanza de etiquetas pegajosas. Y estas etiquetas enmarcan nuestra experiencia en una forma poderosa, aunque no siempre útil.

Ya sea que los reconozcamos o no, todos nos movemos a través de nuestras vidas usando una mezcolanza de etiquetas pegajosas. Y estas etiquetas enmarcan nuestra experiencia en una forma poderosa, aunque no siempre útil

No todo es malo. Las etiquetas pueden ayudarnos a poner orden en el caos en un instante. El desafío es que cada persona y cada situación es más que cualquier etiqueta que se le pueda dar. Nada ni nadie es sólo maravilloso, o sólo terrible, o bello o feo o correcto o incorrecto. Ignorar esto…